La CE margina al caqui de las ayudas del veto ruso pese a caer los precios un 15% en la última campaña

Valencia, 4 de agosto de 2015. La Comisión Europea (CE) ha excluido al caqui del nuevo paquete de ayudas compensatorias que acaba de prorrogar un año para los productos agroalimentarios que vienen sufriendo las graves consecuencias del veto ruso. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) reclama la inmediata inclusión del caqui en esta prórroga al tratarse de uno de los cultivos valencianos más castigados durante la campaña anterior por dicho embargo.

Así, la imposibilidad de enviar una parte de la producción de caqui al emergente mercado moscovita –el cual se caracterizaba por adquirir tamaños más pequeños– ya provocó el año pasado una mayor concentración de fruta en los países del centro y norte de Europa que finalmente se tradujo en un descenso de hasta el 15% de los precios en origen. Incluso en algunas explotaciones valencianas la fruta no encontró comprador y se quedó en el árbol por recoger.

“No debemos tropezar dos veces en la misma piedra –afirma el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado– por lo que urgimos a Bruselas a tomar la decisión de incluir al caqui entre los cultivos beneficiarios de las ayudas con la suficiente antelación como para poder planificar la próxima temporada de comercialización en las mejores condiciones posibles, al contrario de lo que ocurrió el año pasado cuando las autoridades comunitarias esperaron al último momento para hacerlo y resultó demasiado precipitado. No sabemos en función de qué criterios la Comisión Europea excluye a estas alturas un cultivo tan sensible como el caqui, cuya producción prevé duplicarse en los próximos cinco años y en el que los agricultores valencianos tenemos puestas tantas expectativas comerciales”.

Además del caqui, la CE también ha dejado fuera de las medidas de apoyo a otros productos agrarios valencianos tales como la sandía, el melón, la berenjena y la lechuga. Al respecto, AVA-ASAJA exige a Bruselas un listado abierto a todo tipo de productos agroalimentarios que, aunque habitualmente no hagan exportaciones a Moscú, sí estén sufriendo debido al veto ruso una serie de perjuicios económicos indirectos en su comercialización en los mercados europeos, hasta el punto de que sus cotizaciones desciendan por debajo de los costes de producción.

Asimismo, la organización agraria reclama al Ministerio de Agricultura, que es a fin de cuentas la administración encargada de cursar este tipo de solicitudes ante las autoridades comunitarias, una implicación mucha más clara y rotunda a la hora de defender que productos tan sensibles y castigados como los ya mencionados formen parte del paquete de compensaciones. En el caso de las frutas y hortalizas, dichas medidas consisten en la retirada de los productos para su libre distribución por organizaciones de caridad y otros propósitos como alimentación animal, compost o destilado.

Aguado afirma que “si bien tales ayudas no son gran cosa porque resultan de todo punto insuficientes para mitigar el desastre causado por el veto, resulta inconcebible y totalmente arbitrario que la Unión Europea discrimine a estos productos valencianos”. El dirigente agrario recuerda que estamos ante un problema político y por lo tanto insta a Bruselas a negociar una salida diplomática al conflicto.

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