Quart de Poblet recobrirà 40 fanals amb una resina plàstica que evita la seua deterioració

L’innovador producte impermeabilitza la base i incrementa la seua resistència oferint una durabilitat d’uns 30 anys

Los comportamientos incívicos de algunos vecinos y vecinas, especialmente los relacionados con la tenencia de mascotas, implican ciertas problemáticas que afectan a toda la población. Es el caso del deterioro diversas farolas del municipio que, debido a los orines de los perros, se han ido corroyendo hasta el punto de poder suponer un peligro ante una posible caída.  

El Ayuntamiento de Quart de Poblet, que ya aprobó una nueva ordenanza de mascotas con el objetivo de velar tanto por un correcto cuidado de los animales, como por mantener el municipio limpio, buscó un innovador sistema que solucionara esta situación.  

Se trata de la aplicación de una resina plástica que previene el desgaste de los báculos de las farolas. Un producto que ya fue utilizado a finales de 2019 en sesenta farolas del municipio con un resultado óptimo. 

Tras comprobar su efectividad, se ha iniciado una segunda fase de reparación que abarcará un  total de 40 farolas. Los trabajos arrancaron la semana del 24 de agosto con una primera actuación que se ha centrado en 26 de ellas, las más necesitadas de protección, tanto por su deterioro, como por su emplazamiento, ya que están colocadas en zonas de paso a pipi canes y cercanas a centros escolares.  

Así, se ha actuado sobre las calles Tribunal de las Aguas, Grabador, Clara Campoamor, Paret de Piles y Reverenda Madre Asunción Soler. 

El producto utilizado en este trabajo integral de mantenimiento impermeabiliza la base de las farolas metálicas y repele la orina de los animales de tal modo que las farolas ni se oxidan ni ven perjudicado su cableado interno. Además, el material incrementa la resistencia a los agentes atmosféricos y ofrece mayores beneficios que el metal, como por ejemplo su durabilidad, que se estima en unos 30 años.  

Este proceso consta de diversas fases, en primer lugar, se prepara la base de la farola con un saneamiento para eliminar el óxido y a continuación se realiza una imprimación para seguidamente colocar un molde al que se le inyecta la resina plástica. Por último, y una vez ya ha secado el molde, este se elimina para lijar y pintar la zona inferior del báculo con tal de darle un buen acabado.
Se trata de un problema que afecta de manera aleatoria a las farolas del municipio, por lo que en la misma zona puede haber unas más dañadas que otras, habiendo calles que no se han visto afectadas, por lo que se realiza una labor focalizada.

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